Capta, busca las casas que encajan con cada cliente, ordena tu CRM y hace el seguimiento que no haces. El trato, la confianza y el cierre —lo único que de verdad vende una casa— lo sigues haciendo tú. Que es lo que nadie puede clonarte.
Mientras atiendes una visita, los leads se enfrían, el CRM se desordena y el seguimiento se queda sin hacer. No es por dejadez: es que no llegas.
Todo el mundo vende la IA que habla con tus clientes y promete automatizarlo todo, hasta el comercial. Nosotros pensamos al revés — y creemos que estamos en lo cierto.
El trabajo de dentro, el que te come el día y no se ve: hecho. Para que tú estés con tus clientes, no rellenando fichas.
Como a un empleado. Por mensaje o nota de voz, desde donde ya trabajas todo el día. Le pides lo que necesitas y está hecho — sin abrir el ordenador, sin aprender nada.
Hestia hace el trabajo de dentro. El comercial asegura que ningún lead se quede sin respuesta el primer minuto. Y tú haces lo que cierra la venta: hablar con la persona. Contratas solo a Hestia, solo al comercial, o los dos.
Se conecta a lo que ya usas y trabaja con tus datos reales desde el primer día. Nada de migrar ni empezar de cero.
El mismo trabajo de captar, responder y ordenar el CRM, hecho por alguien en nómina o por tu equipo de IA.
Coste de una persona estimado con un sueldo modesto del sector más la cotización empresarial a la Seguridad Social (~32% en 2026). Cifra orientativa y conservadora: el coste real de un empleado a jornada completa en España suele ser mayor.
Hestia trabaja por dentro; el comercial da la cara. Contrata el que necesites — y si te llevas los dos, te sale más barato.
Sin tokens, sin contar tareas, sin sorpresas. Pagas una cuota por tener a Hestia trabajando; el límite lo decides tú.
Una cuota fija y Hestia trabaja. El plan incluye de sobra para el día a día de una agencia normal.
Como el depósito de un coche: un informe largo gasta más que un aviso. No cuentas viajes, miras la aguja.
Pones un tope y Hestia nunca lo pasa. No puede ampliarse sola. Si quieres más, lo decides tú.
Sin permanencia. La web Paagees, si la quieres, se contrata aparte.
Tú fijas el tope. Hestia no puede ampliarse sola ni saltarse tu límite. La llave del gasto es solo tuya.
Lo rutinario lo hace sola; antes de algo serio, te pregunta. Tú decides cuánta correa le das.
Le hablas como a una persona, en tu idioma. Le dices qué quieres y ella lo monta. Sin menús raros.
No. Hestia se conecta a tu CRM y a las herramientas que ya usas, y trabaja con tus datos reales desde el primer día. No migras nada.
El comercial es quien habla con tus clientes por la web y WhatsApp. Hestia trabaja por dentro: ordena el CRM, automatiza y dirige al comercial. El chat es donde la ves; el CRM es donde de verdad trabaja.
El plan incluye de sobra para una agencia normal. Si un mes tienes mucho volumen, amplías tú con un toque. Y nunca se gasta por encima del tope que pones — sin sorpresas en la factura.
Tú decides qué puede hacer y qué no, capacidad por capacidad. En lo delicado te pide permiso, y no puede tocar su propio límite de gasto. El control siempre es tuyo.
Se conecta en minutos. En la demo te la dejamos lista con tus herramientas para que veas qué hace con tu propia agencia.
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